cuento de noviembre 2020

 

BALANCE, MARKETING Y BRANDING.

 

de Filiberto Chamorro

 

 

Ilustración de Malagón

 

Vivía en un pequeño pueblo apartado. Cada
vez que alguien fallecía, él era el encargado de ir en su burro al carpintero
del pueblo vecino a encargar una caja. Su lema “ningún muerto sin ataúd”

El camino era largo y complicado y, cada vez
que hacía una entrega a la familia que la necesitaba, las quejas de la tardanza
le abrumaban, ¡no era buena publicidad para su negocio!

Decidió ir encargando cajas y así tener
stock. La buena esperanza de vida unida a la falta de espacio para almacenar el
género hizo que completara su negocio “buscando” clientes para sus ataúdes.

En aquel pequeño pueblo la población
menguaba hasta que sólo quedó él y una caja.

Grabó con una gubia un mensaje en la tapa.
Se metió y allí quedó bajo las palabras: “ningún muerto sin ataúd, ninguna caja
sin su mortaja”.

 

FILIBERTO CHAMORRO

Nació como cuentacuentos al
principio de los tiempos, a través de la memoria popular de las historias de su
abuelo. Hoy camina, respira, siente, sueña cuentos populares, tradicionales y
de autor. Relatos que comparte, en sesiones para todos los públicos, allá donde
haya almas dispuestas a escuchar y a disfrutar del placer de la palabra.
                                                                       

Si quieres saber más de él entra en su web.

 

MALAGÓN

José Rubio Malagón, alias «Malagón» soy humorista
gráfico natural de Alcalá de Henares, Publico mis viñetas de opinión en
diversos medios de comunicación y soy autor de varios libros de humor gráfico
que recogen mi trabajo.

No te pierdas su último libro, “Dando la nota” prólogo de  Isabel Coixet y epílogo de Pablo Carbonell.

Si quieres saber más de él entra en su Instagram

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